Una radiografía de la Argentina atravesada por la pandemia y las cicatrices del neoliberalismo

El Fondo Nacional de las Artes presentó el libro Foro Visión Argentina 2020-21.

Ayer presentamos en la Casa de la Cultura el libro “Foro Visión Argentina 2020-21: Las desigualdades económicas y culturales en el capitalismo actual. El coronavirus, la crisis y la globalización neoliberal”.

El encuentro contó con la participación de Diana Saiegh, presidenta del FNA; Mario Rapoport, director de Gestión Económica Socio Cultural del FNA y compilador de esta obra; y Alfredo Zaiat, periodista y editor de la sección Economía de Página 12, y uno de los autores participantes. Moderaron la conversación: Ignacio Hernaiz, director de Educación por el Arte del FNA, y Analía Hounie, periodista y gestora cultural.

Este libro compila las tres ponencias impulsadas por Rapoport y realizadas virtualmente durante el año 2020 junto a la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y con la presencia del Ministro de Cultura de la Nación, Tristán Bauer. 

Se trata de un documento que da cuenta de las problemáticas que afectan a nuestro país a partir de programas económicos globales, y que contiene reflexiones de figuras de la talla de Noé Jitrik, Telma Luzzani, Pedro Brieger, María Seoane, Alfredo Zaiat, Mario Oporto, Jorge Maestro, Horacio González, Alejandro Grimson y Silvina Gvirtz, entre otras plumas.

El FNA apuesta con esta edición a ser una plataforma para el pensamiento y el debate de las ideas en un mundo marcado por cambios dramáticos y en el que la Argentina necesita afirmar una identidad en sintonía con sus valores soberanos.

Palabras de Mario Rapoport, director de Gestión Económica y Socio-cultural del FNA.

Reflexiones sobre los foros


El Fondo Nacional de las Artes, por su prestigio como institución cultural, tuvo y debe tener una influencia en la situación política actual. Todo lo que se discute hoy día en la Argentina y en el mundo está expresado en el libro del primer Foro expuesto oralmente y ahora volcado por escrito por lo más representativo de nuestra intelectualidad. Foucault dice que no hay arte sin ideología. Una nación siempre se sustenta en un proyecto cultural. Que tipo de educación o salud queremos, por ejemplo, constituyen un tema cultural y reflejan una ideología.


Antes, de que estalle la pandemia del coronavirus, teniendo presente la fragilidad de la globalización económica neoliberal y sus efectos perversos, el Fondo Nacional de las Artes, con el apoyo del Ministerio de Cultura y de la Organización de Estados Iberoamericanos comenzó a planear la realización de Foros para discutir las desigualdades económicas y culturales en el capitalismo actual y las crisis periódicas que este ha sufrido y sufre en el siglo XXI. Luego, a punto de lanzar esta actividad, advino la pandemia con su sino trágico y ello nos llevó a tomarla como uno de sus ejes principales, incorporando nuevos especialistas vinculados a la cuestión sanitaria y ampliando el marco interdisciplinario en la preparación del primer foro.


En el pasado las pandemias casi siempre estuvieron ligadas a guerras y crisis económicas y este último es el caso del Covid19. Las fallas tectónicas de la economía mundial incluyen hoy el calentamiento global, la destrucción de la naturaleza, cambios desfavorables en el medio ambiente, y un formidable incremento de la pobreza y el hambre resultado de los daños de la globalización económica neoliberal en curso al desarrollo de la sociedad. La enfermedad fue, en gran medida un producto de ella y de su rápida difusión, acentuando las desigualdades económicas y sociales existentes. Aunque la causa inmediata es la mutación natural de un virus, fueron decisivas para su aparición y propagación las políticas económicas predominantes en el mundo. El prestigioso Fondo Nacional de las Artes que se ocupa del apoyo y el financiamiento de artistas e intelectuales no podía estar al margen de esta trágica realidad que afecta también a los que plasman con sus visiones artísticas, la situación argentina y mundial retratada de una u otra forma en sus obras.


Por eso surgió la inquietud de estar presente con las palabras y los escritos de aquellos que constituyen el principal acerbo del Fondo, no objetos materiales, sino la opinión de artistas e intelectuales argentinos. Los convocamos a poner el acento tanto en los problemas de salud originados por la pandemia como en las circunstancias políticas, sociales y económicas que están en su base. 


Luis Felipe Noé señala en sus escritos “Sobre eso que se llama arte”. “Hoy nos enfrentamos hacia una nueva idea de lo que el arte significa y esta idea esta íntimamente relacionada con el cuadro social general.” “…la palabra cultura tiene principalmente dos usos. Uno se refiere a algo así como una aristocracia del espíritu. En ese sentido cultura sería ese bien espiritual y hombre culto el que lo poseyera. El otro uso del término se refiere a la sociedad como un todo global y a los hombres como manifestación de ese todo. Nuestra sociedad burguesa jerarquizada e individualista escogió la primera acepción. Pero hoy en las nuevas generaciones puede evidenciarse un rechazo a esa noción de la palabra cultura”.


El Fondo Nacional de las Artes nació en función de las ideas de Victoria Ocampo, que combinaba lo público y lo privado a través de un proyecto personal que le dio también una proyección política. Inteligente, rica y con vastas vinculaciones sociales, miraba a Europa como su verdadera patria: “Francia, Américas? -dice en sus memorias- no puedo imaginar la vida sin ese ir o venir…En cuanto a mi, he oído desde la infancia en los mares de alfalfa y de trigo argentinos rumor de versos franceses” 


Su ideología se plasma además en una carta que uno de sus amigos le envía de Europa y que reproduce en su autobiografía: “es necesario obrar y que ustedes los verdaderos (quería decir los verdaderos argentinos) se afirmen en la acción y en las obras (…) y usted bien sabe que es siempre el individuo el que decide, jamás la masa amorfa”


Victoria Ocampo era en definitiva como escritora y gestora cultural, heredera de un país en retroceso, dependiente económica, política y culturalmente. Su posición individualista estaba identificada más con lo que venia de afuera que con los valores de nuestra propia identidad nacional. 


 Las becas sostener de la actual conducción del Fondo comenzaron, junto al lanzamiento de este foro, a mostrar otra faceta. Un ejemplo fue la ayuda a los artistas afectados por la terrible pandemia sin tener por objetivo esencial sus méritos artísticos sino su condición económica. Los concursos y premios tuvieron también un contenido federal que antes no predominaba. Ahora, los foros le dan una presencia pública superior a la existente y abren nuevas perspectivas a las actividades del Fondo.


En la primera parte del foro trasmitido en forma oral a través de las redes sociales y que tuvo más de mil inscriptos en todo el país y en el exterior, exponentes calificados de lo mejor de nuestra intelectualidad y mundo artístico, debatieron los problemas que hoy atraviesa la sociedad argentina y mundial. Aunque pensado antes que se desate la pandemia ya teníamos otra en lo económico: la pesada herencia que nos dejó el macrismo. Imaginemos lo que hubiera sido el país ahora con aquel gobierno. Tenemos, como dijo Tristán Bauer un país arrasado y ningún proyecto cultural nuevo puede sostenerse volviendo a ese pasado. Por eso, la propuesta de los Foros es fundamental.  La historia, la política y la economía también forman parte de nuestro acervo cultural.   Los tres paneles del Foro fueron impresos conjuntamente en un bello libro ilustrado magníficamente por Miguel Rep. Los textos no son exactamente los mismos de los que se expusieron en las intervenciones en vivo. Transcribimos literalmente muy pocas de las intervenciones. La mayoría fueron, a nuestro pedido, escritas de nuevo por los autores y actualizadas con la evolución de los acontecimientos que cambiaban día a día. Luego vino un trabajo de edición intelectual no exclusivamente lingüístico. Agregamos algunos textos o cuadros que aclaran o ilustran las exposiciones. En el caso de los filmes reproducimos diálogos claves y les agregamos fotogramas y fotos adicionales. El resultado es un libro que aporta a las discusiones y políticas actuales, a un paso de las próximas elecciones legislativas.


El libro que presentamos tiene como título “Foro visión argentina 2020-21. Las desigualdades económicas y culturales en el capitalismo actual. El coronavirus, la crisis y la globalización neoliberal” comienza con un análisis de ese proceso de globalización tomando como base la discusión crítica de textos de revistas y libros del establishment que la defienden, aunque constaten la posibilidad de otra crisis como la del 2008 y aún peor. Pero mostrando, al mismo tiempo, el ejemplo contrario del New Deal de los años 30 en Estados Unidos cuando el gobierno de Franklin Delano Roosevelt intentó reparar los males de la gran depresión sobre la base de ideas keynesianas contrarias al neoliberalismo actual. Se expone allí de qué manera la globalización que caracteriza la última mitad del siglo XXI está asociada a procesos depredadores y a una ideología, el neoliberalismo basado en la expansión de empresas multinacionales y en la supremacía de las finanzas sobre la producción. El aumento de la desigualdad entre países y dentro de ellos y la polarización entre la riqueza de unos pocos y la pobreza de la gran mayoría constituyen su signo.


En el libro, que se continúa luego con los cambios a nivel mundial, el tratamiento de la deuda externa argentina y otros temas ligados directamente a la pandemia, exponen, la economista Noemí Brenta, el guionista y director de Audiovisuales del FNA Jorge Maestro; el ex diputado Mario Oporto; el jefe de la sección de Economía de Página/12, Alfredo Zaiat; las periodistas y escritoras María Seoane y Telma Luzzani, Pablo López, ministro de Hacienda de la Provincia de Buenos Aires, dos destacados pensadores e intelectuales como Noé Jitrik y el recientemente fallecido Horacio González, la socióloga María Pía López , los historiadores e internacionalistas Leandro Morgenfeld, María Belén Bogado y Beatriz Figallo, el ex decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y filósofo Federico Schuster, las psicoanalistas, psicólogas y educadoras, Silvia Os, Alicia Stolkiner y Silvina Gvirtz, el columnista de TV y especialista en temas latinoamericanos Pedro Brieger,  Adrián Canellotto, rector de la universidad pedagógica nacional y el antropólogo Alejandro Grimson, un verdadero póker de ases.  


La consigna principal expresada en el Foro es que “Desde el punto de vista cultural también es necesario aprender a vivir con lo nuestro”, y, entre otras cosas, con nuestras propias ideas, y nuestra propia identidad y visión de la realidad mundial y nacional. De allí que el título aclaró que se trata de una visión argentina. Los paneles fueron moderados por Analía Hounie, Patricio Mouche e Ignacio Hernaiz (FNA) y pudieron seguirse on line a través de los sitios web del FNA (www.fnartes.gob.ar) y de la OEI (www.oei.org.ar). 


Las exposiciones quedaron inauguradas con las palabras de bienvenida de Diana Saiegh, presidenta del FNA, y Luis Scasso, director de la OEI-Argentina. El ministro de Cultura, Tristán Bauer tomó luego la palabra para introducir el debate con una reflexión sobre las políticas culturales en el contexto de las desigualdades que el encuentro puso en relieve. Señaló que “así como tenemos que trabajar siempre para que esas desigualdades económicas no se produzcan, yo creo que las diversidades culturales son sanas y creo que son una virtud. Cuando uno imagina una sociedad monótona con una sola marca cultural sin duda no es bueno para la humanidad”. 


No voy a repetir lo que ustedes pueden leer en el libro, pero si pondré algunos ejemplos. En el segundo panel se historizó extensamente el problema de la deuda externa argentina como un factor determinante en la evolución de la economía y de las relaciones asimétricas entre los países centrales y la periferia. Así como también de la capacidad de los organismos crediticios internacionales para limitar el desarrollo de la Nación y sus provincias. Se realizó una descripción minuciosa de los tres grandes ciclos de endeudamiento de la Argentina que se remontan al siglo XIX profundizados por la política de la dictadura de 1976, y su continuidad en los años 90 y el efímero gobierno de De la Rúa que desembocó en el default de 2001. 


El escenario actual no es muy distinto, tras el nuevo endeudamiento que el gobierno de Macri asumió con el FMI en otro capítulo de la relación entre los intereses comunes de los acreedores internacionales y las élites locales que convierte el ahorro interno en una fuga de capitales. La historia demuestra de forma contundente que endeudarse no contribuye al desarrollo productivo de los países deudores, se concentra cada vez más en financiar nuevas deudas, en facilitar la repatriación de beneficios, la formación de oligopolios, la compra de activos nacionales y la fuga de capitales.  


Al mismo tiempo se planteó la posibilidad de un horizonte futuro diferente para la región y para nuestro país: “Sólo la búsqueda del desarrollo por medio del ahorro interno, la existencia de controles que permitan recibir un financiamiento externo productivo evitando que las divisas obtenidas directamente o por los exportadores se fuguen a los paraísos fiscales, y la aplicación de políticas comunes con los países vecinos, como las que comenzaron a plantearse en el Cono Sur con los procesos de integración regional, representan las opciones frente al desastre económico al que, en gran medida, el endeudamiento externo nos ha llevado”.


Se relacionó también esta historia de endeudamiento con la construcción de subjetividad de los medios concentrados que expanden en la opinión pública el punto de vista de los acreedores. Una “deuda comunicacional” interna de nuestra democracia relacionada de manera estrecha con la deuda externa. “Hay una correlación entre el endeudamiento externo y la concentración mediática en la Argentina. Con el brutal arribo del neoliberalismo desde la dictadura militar los principales medios se transformaron en árbitros de la política y la subjetividad de la sociedad argentina.


Por otra parte, se puntualizó que los endeudamientos de estos últimos años, ya con gobiernos civiles responden a una filosofía política y económica neoliberal. Por consiguiente, es necesario abrir un debate para establecer límites a través de normas, leyes, reforma de la Constitución, y punir a los funcionarios que están relacionados con este endeudamiento. 

El Foro fue así un espacio de reflexión interdisciplinario en el marco de una agenda que tiene en el centro los cambios profundos que la pandemia provocada por la covid-19 introdujo en la sociedad global. Un mundo que ya se había visto sacudido por la crisis financiera de 2008 y en el que la condición de la Argentina reviste una particular fragilidad ante los condicionamientos impuestos por los organismos crediticios internacionales. “Lo que se ve es que el stand by con el FMI sólo sirvió en el corto plazo como provisión de dólares para continuar la timba financiera y la salida de capitales. En el largo plazo, para sostener al gobierno de Macri (objetivo en el cual fracasó) y desgraciadamente para sujetar a la Argentina a las políticas y estrategias de los Estados Unidos y del capital internacional”.


Como ejemplos de lo que nos ocurrió en el pasado se exhibieron extractos de películas icónicas como “Plata Dulce” y “Quebracho” y el documental “La mayor estafa al pueblo argentino” de Diego Musiak, que exploraron directamente en la ficción temas cruciales de la economía argentina y la deuda externa. Pero también pasamos algunos filmes olvidados que desde los años 30 en adelante trataron asuntos como la desocupación, la carestía de la vida, la inflación, la evasión impositiva y las políticas neoliberales, abordando también, en forma satírica o de comedia popular, siempre con  un fin de protesta o pedagógico cuestiones vinculadas a la temática del endeudamiento, como Mercado de Abasto y la Calle grita.


Finalmente, en un último panel se trató de manera crítica la ideología neoliberal como una hidra venenosa que no sólo se reproduce, sino que, como en el caso de la pandemia tiene una incidencia nefasta sobre la educación y la salud. Un análisis de los problemas creados por el negacionismo a los planes vacunatorios y a las políticas tomadas para proteger a la población de los estragos del Covid 19 formaron parte de las exposiciones de los participantes del foro. 


Como señaló Diana Saiegh en el cierre del encuentro: el nivel de excelencia (del foro) hace que reafirmemos la voluntad de continuar con este espacio de reflexión. Tenemos la plena convicción de que debemos seguir haciendo todo lo que nos corresponde en este sentido “no queremos que se apague este fueguito”. 

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