El FNA viajó a San Juan para conocer el trabajo de sus becarios

Nueve artistas ganadores de Becas Creación con proyectos de diversas disciplinas expusieron su proceso de trabajo y recibieron comentarios y devoluciones de referentes de trayectoria.

El Museo Provincial de Bellas Artes Franklin Rawson de la provincia de San Juan vivió dos jornadas a puro arte en el marco del FNA Lab Cuyo, el laboratorio de artistas creado por el Fondo Nacional de las Artes que busca generar una red interdisciplinaria y conocer el trabajo que están realizando los ganadores de las Becas Creación y que ya cumplió su segundo año consecutivo.

Nueve artistas con proyectos de diversas disciplinas expusieron su proceso de creación bajo la atenta mirada de los referentes: Inés Sanguinetti, Directora de Arte y Transformación Social del Fondo Nacional de las Artes; Ricardo Manetti, reconocido docente y gestor audiovisual; Virginia Agote, Directora del Museo Franklin Rawson; autoridades del FNA y becarios de la región.

La mañana del sábado comenzó con la presentación de Marcelo González y un proyecto de difusión nacional de obras argentinas para corno di brassetto, un instrumento poco frecuente en nuestro país.

Más tarde fue el turno de María Laura Pintor, artista audiovisual que mostró los avances de El hombre Lomo, guion de película ficcional con fragmentos de ensayo cinematográfico y Miriam Atencio, artesana que, gracias a la beca del FNA, pudo solventar la etapa de experimentación, desarrollo y producción de alfombras artesanales con lana de oveja pura, con el fin de potenciar la identidad local. "Tu proyecto que puede transversalizarse, es un proyecto que tiene cosas de arte y transformación social, de gestión, de producción. Tiene un gran potencial; tenés que explotar eso”, fue el aporte Sanguinetti.

Mil maneras de lo mismo, el proyecto de artes visuales de Bruno Juliano tenía que ver, en su inicio, con una idea de clínicas que trabajó junto a su tutor, Alberto Passolini y que, luego de sortear obstáculos y de sufrir modificaciones, logró conservar la esencia. Es una piedra grande -que en principio tenía que ver con el dorado y la cripta- pero ahora utiliza la maqueta y se puede ingresar para tener contacto con “otra dimensión”. Hoy será una especie de cueva.

El músico Adolfo Cabral, por su parte, compuso Retratos provincianos, basado en poemas, con el que se propuso recuperar historias individuales de personajes populares que resultan significativas para la cultura riojana y que se propuso darlas a conocer a través de la música y la poesía.  Interpretó temas nuevos, que fueron inspirados en diez personajes como Mario “el Mudo” (de La Rioja). “No quiero que desaparezcan y que sean olvidados. Son tantas las personas que formaron parte de la cultura popular de nuestra tierra que para mí es casi una obligación mantenerlos vivos de algún modo. El hilo conductor de mis composiciones lo da la magia de todos estos personajes y lo que representan para La Rioja”, señaló Cabral.

Joaquín Ojeda, un joven luthier que se encuentra en la última etapa del proyecto de la beca, que consiste en la producción de tres guitarras y tres guitarrones cuyanos, fue el encargado del cierre de la primera jornada del Lab. “Me parece muy positivo este encuentro interdisciplinario de artistas que organizó el FNA. Me voy muy satisfecho de poder interactuar con pares de otras disciplinas”, contó. 

La mañana del domingo comenzó con la presentación del proyecto de David Levi, de La Rioja, para la composición de un concierto de guitarra y de una ópera folklórica sobre la novela Un silencio de corchea de Daniel Moyano. Nos mostró su trabajo basado en una obra de Franz Schubert. “El mundo del arte está tomado por la academia y la academia está tomada por la muerte y por eso nosotros tenemos que salir pronto de ahí. Con esto quiero destacar la importancia de poner en valor lo lúdico y jugar con la música contemporánea. Lo que estás haciendo es una genialidad porque sacás al músico clásico y lo llevas a la comedia musical y es muy importante atravesar esa frontera”, fue la conclusión de Sanguinetti.

Ana Paula Goldar, de Mendoza nos mostró su impactante corto Monoblock sobre la historia de una cajera de supermercado y Jennifer Van Larbergue, que es una de las integrantes de una beca grupal, fue la encargada del cierre del Lab con el proyecto Llave Mágica, una propuesta de marionetas en la que combina coreografías, artes visuales, luthería, arte y transformación social para la historia de una obra teatral que se estrenará el 30 de septiembre. 

“La casualidad hizo que cierres este encuentro y es para destacar el trabajo colaborativo que es tan importante y tiene que ver con el sentido que tienen estos laboratorios: trabajar en colaboración. Hay riesgos que se asumen cuando uno trabaja en equipo entre tantas disciplinas, pero también es cierto que brindan la posibilidad de estas mixturas que vimos en tu proyecto. Acá está todo esto; lo importante que es el diálogo entre las diferentes disciplinas. Todo esto le da sentido a los labs del FNA y tu trabajo y lo que vimos hoy con las marionetas sintetiza de la mejor manera el propósito de estos encuentros”, concluyó Manetti.