La memoria tiene cara de mujer

En “El olvido está lleno de memoria”, los miembros del grupo creativo El Caudillaje se corren de los argumentos folklóricos que giran en torno a las proezas del gaucho para dar protagonismo a la óptica femenina.

El grupo creativo El Caudillaje se inspiró en poemas de Mario Benedetti para componer su obra.

Los unió la pasión por nuestros bailes, pero también por la enseñanza. Nazareno Calfulef y Fernanda Catarraso, Matías Catarraso, Daniela Genovese y Laura Moreno cursaron juntos sus estudios en Universidad Nacional de las Artes y se cruzaron luego como docentes en la Escuela Secundaria Especializada en Arte de Luis Guillón, en el conurbano bonaerense.

En 2005, a partir de una iniciativa de Nazareno y Fernanda, comenzaron a convocar bailarines -la mayoría provenientes de zona sur- para generar nuevos proyectos y productos. Con la incorporación de Miriam Lufiñanco consolidaron el equipo creativo del grupo El Caudillaje.

Al calor de un nuevo circuito de peñas bailables que se impusieron en Buenos Aires, nació así una compañía distinta a los tradicionales ballets, que hace eje en lo colectivo. “Convencidos de la conformación de un equipo, es que llevamos el nombre de El Caudillaje, conglomerados, unidos, respetando las particularidades y maneras de decir, pero como un todo al defender lo que queremos mostrar y defender”, explican.

En 2016, comenzaron a trabajar en su primer espectáculo “El olvido está lleno de memoria” con el que ganaron la Beca Creación del Fondo Nacional Artes. La puesta es una coreografía sugestiva que aúna lo folklórico con lo contemporáneo y que está inspirada en los poemas de Mario Benedetti, un autor para nada tradicional en el ambiente de los folkloristas. “La convocatoria del FNA generó en nosotros la curiosidad de sumar una nueva experiencia en nuestra formación específica, convencidos de que la misma nos enriquecería como intérpretes e impulsaría como directores de compañía un nuevo desafío”, aporta Fernanda.

Es que además de la fusión de bailes, la obra fue un desafío desde la forma de escribir la coreografía hasta repensar el rol de la mujer en el folklore. “La danza y escritura, movimiento y palabra, son elementos que se cruzan y retroalimentan en esta obra escénica”, dicen desde El Caudillaje. Así, a partir de situaciones cotidianas se despliegan en el espectáculo escenas de la vida de una mujer. La lectura de los poemas de Benedetti despierta en ella un estado de nostalgia, que la inducen a recordar cinco escenas claves que componen su historia: la niñez y el juego con sus hermanas, el vínculo con su madre, recuerdos de la cocina en la casa de su tía, el primer amor, el exilio y su regreso.

La mujer, sumisa en muchos bailes tradicionales como la chacarera, adquiere en esta obra un nuevo lugar que fue pensado “concienzudamente”, según los autores. “Decidimos convocar a una protagonista de más de 50 años porque creemos que el universo interno que un intérprete puede brindar luego de transitar una carrera artística a esa edad enriquece la subjetividad de composición del personaje”, explican.

La protagonista, Verónica García, se luce así en un trabajo exploratorio y de composición personal. “Buscamos contar la historia desde una óptica femenina, de manera que cobre importancia aquello que puede ser contado por una mujer, distinguiendo el argumento de la obra respecto a otras donde el argumento folklórico gira en torno a las proezas del gaucho”.

“La intencionalidad de esta obra -explica García- no es romper sino aportar dando una mirada distinta focalizando en aquello que nos resulta cotidiano. Cuando aparece la danza folklórica en la obra no se centra en la estructura y ejecución de los pasos como algo ajeno al argumento, la intencionalidad es que cada intérprete al llevar a cabo la danza pueda interpretar desde su particularidad en conjunto aquello que está danzando”.


El Caudillaje


  • Equipo creativo del “El olvido está lleno de memoria”: Fernanda Catarraso, Nazareno Calfulef, Matías Catarraso, Daniela Genovese, Laura Moreno, Miriam Lufiñanco.

  • Bailarines: Pablo Domínguez, Nazareno Calfulef, Matías Cardozo, Matías Rivero, Matías Catarraso, Leo López, Nicolás Delavanso, Pablo Torres, Verónica Garcia, Daniela Genovese, Micaela Mansilla, Fernanda Catarraso, Miriam Lufiñanco, Noelia Díaz, Romina Walpert, Karen Vallejos, Constanza Virrareal, Malena Ayala, Gisele Caracciolo.

  • Iluminación: Ernesto Bechara.