FNA: 60 años junto a los artistas

La poeta Alejandra Pizarnik recibió una ayuda económica que le permitió estudiar en La Sorbona, histórica universidad de París.

El músico Jaime Torres recibió un préstamo con el que construyó un estudio y sala destinado a la enseñanza del charango.

La actriz Norma Aleandro y el director de teatro Oscar Ferrigno accedieron a una ayuda para la puesta en escena de una obra en el Teatro Caminito.

El cineasta Tristán Bauer pudo comprar equipos de video.

La fotógrafa Sara Facio obtuvo una ayuda económica y adquirió su primera cámara fotográfica profesional.

Estas historias tienen un denominador común: la ayuda económica que les permitió a los artistas cumplir su sueño provino del Fondo Nacional de las Artes (FNA), una institución pionera en el mundo que financia y promueve la expansión de las artes en nuestro país y que este año celebra su 60° aniversario.

La lista de artistas y entidades que iniciaron o desarrollaron sus carreras gracias a las becas, concursos, préstamos y subsidios del FNA es larguísima. Entre los nombres conocidos figuran Ariel Ramírez, Augusto Roa Bastos (el Fondo ayuda a artistas argentinos y a aquellos extranjeros que residen en nuestro país), María Esther Vázquez, Josefina Robirosa, Guillermo Roux, Villanueva Cosse, Leda Valladares, Antonio Berni, Jorge Luis Borges, Leonardo Favio, Julio Le Parc, Ricardo Piglia, y Leopoldo Torre Nilsson. Pero también hay miles de artistas –tal vez no tan populares- que pudieron producir su arte gracias al FNA. Lo mismo sucede con entidades como el Instituto Torcuato Di Tella, el Complejo Teatral Margarita Xirgu, la Federación Argentina de Fotografía, la Asociación Argentina de Actores, diversas municipalidades de todo el país, editoriales y asociaciones artísticas públicas y privadas, que recibieron financiación para proyectos artísticos.

El FNA se creó el 3 de febrero de 1958 como un banco para artistas; un banco sin cuentas ni herramientas complejas, una entidad que ayuda sin lucrar. “Gracias al FNA muchos artistas pueden desarrollarse. Para una sociedad es importante que se pueda promover la creación y desde el Fondo protegemos el patrimonio y apoyamos las artes y la cultura de todo el país”, dice Carolina Biquard, presidente del FNA.

Es ese el espíritu que guiará las iniciativas con las que en el FNA se planea celebrar el aniversario. En marzo próximo se inaugurará una muestra sobre la obra de la artista plástica Josefina Robirosa, una destacada personalidad del mundo del arte quien fue miembro del directorio de la institución. La muestra se realizará en Casa Victoria Ocampo (CVO), en Barrio Parque, que perteneció a la reconocida escritora y hoy es patrimonio del FNA.

Además, se lanzarán nuevos Fondos Municipales de las Artes y la Transformación Social, un proyecto iniciado el año pasado para promover la producción y formación cultural de artistas, emprendedores y agentes culturales del distrito, a través de Becas para la Creación y Formación. Ya se presentó en Tres de Febrero y el próximo será en Quilmes. Para este año se prevé la creación de cinco fondos en la provincia de Buenos Aires.

Se continuará trabajando junto a la Cooperativa Barrio La Juanita, de La Matanza, en Potrero Digital, una escuela de oficios digitales, orientada a la animación, el diseño multimedial y los videojuegos que tiene como objetivo central generar oportunidades de formación profesional, inserción laboral y transformación social para jóvenes a partir de los 16 años. El proyecto fue generado por la cooperativa, el FNA y la productora Mundo Loco de Juan José Campanella.

En marzo se lanzarán las residencias para artistas en Tilcara, ideadas por el FNA en conjunto con FADU-UBA y a partir de la experiencia del diseñador Martín Churba con Red Puna, que desde 2005 articula pasantías y capacitaciones en Jujuy. El objetivo es generar un programa de intercambio entre estudiantes de diseño y tejedoras del norte argentino.

También se lanzará Filba-La Cumbre, que implica el desembarco en esa ciudad cordobesa del Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires.

Ya están planeados ciclos de música, de letras y de artes audiovisuales que se desarrollarán este año en CVO, donde también tendrán lugar diferentes muestras, entre ellas, las referidas a las obras de becarios de diversas disciplinas de la entidad.

El FNA ya participó de la Feria de Artesanos de Cosquín y confirmó su presencia en la Feria del Libro y en el Buenos Aires Lab del Bafici.

A estas iniciativas se suma la apertura de convocatorias para las Becas para la Creación, Becas para la Formación, Becas Fulbright y Becas para grabadores del British Council. También se abrirán los Concursos de Letras, Proyectos editoriales, Música, Discográfica, Artes Escénicas, Artes Audiovisuales, Artesanías, Artes Visuales, Arte y Tecnología, Patrimonio y Arquitectura.

Además, se seguirán brindando préstamos y subsidios, en este último caso para Proyectos culturales, Mejora de espacios culturales, Comunidades de pueblos originarios, Cooperativas de teatro y danza, y Arte y Transformación Social. Además, continuaremos realizando los FNA LAB en todo el país, una serie de encuentros para artistas ganadores de las Becas para la Creación en los que se busca acompañarlos en la realización de su obra.

Nuestra historia

El FNA es una organización única y pionera en el mundo. A diferencia de otras entidades públicas que financian las artes, fue creado como un organismo autárquico (hoy bajo la órbita del Ministerio de Cultura) con potestad de recaudación. Su principal fuente de ingresos es el dominio público pagante, un gravamen que se cobra por las obras una vez vencido el plazo de protección del derecho de autor (en la mayoría de los casos a los 70 años de la muerte del autor).

“El Fondo funciona como un círculo virtuoso en el que los artistas de ayer financian a los artistas de hoy”, resume Biquard. Y agrega: “Nuestra plataforma de artistas -compuesta por quienes tienen algún tipo de vinculación con las oportunidades que da el FNA- ya tiene más de 50.000 registrados. Es un número que creció muchísimo en el último año y que revela el interés que hay por las oportunidades que brindamos y el arte en sí mismo.”

Desde sus inicios la administración del FNA estuvo a cargo de un directorio. Hoy está compuesto por 11 referentes de diversas disciplinas artísticas, un representante del Ministerio de Cultura y otro del Banco Central. Figuras de la talla de Victoria Ocampo, Sergio Renán, Carlos Carella, Oscar Barney Finn, Héctor Tizón y Clorindo Testa fueron algunos de sus integrantes.

Las disciplinas que acompaña el FNA son Arquitectura, Artesanías, Arte y Transformación Social, Artes Audiovisuales, Artes Escénicas, Artes Visuales, Diseño, Letras, Música y Patrimonio. Este año se agregará Arte y Tecnología.

Biquard destaca que Arte y Transformación Social se sumó el año pasado y que la respuesta de la comunidad artística fue mayor a la esperada. “Hay muchos artistas de esta disciplina que solicitan Becas para la Creación y para la Formación. Además, el año pasado organizamos un Concurso en el que premiamos proyectos que ayudan a generar un cambio positivo en la comunidad mediante el arte y fue un éxito. Para estas iniciativas contamos con el apoyo de 14 organismos públicos patrocinantes. Fue una experiencia muy novedosa y desde el FNA funcionamos como articuladores”, dice la presidente.

El FNA organiza concursos en los que reconoce obras y artistas de cada una de las disciplinas que abarca. Pero esos no son los únicos premios que entrega. En 1963 se creó el Gran Premio FNA, para reconocer obra de quienes, con su trabajo, contribuyeron a enriquecer el patrimonio cultural de nuestro país. Biquard la define como “la ceremonia más tradicional y emotiva del FNA” y en ella fueron reconocidos, entre otros, Jorge Luis Borges, Emilio Pettoruti, María Elena Walsh, Silvina Ocampo, Tita Merello, Marco Denevi, León Ferrari y José Martínez Suárez. En 1992, el reconocimiento se extendió para celebrar a talentos de diversas disciplinas y así nacieron los Premios FNA a la Trayectoria Artística.

En sus 60 años de vida, el FNA ha recibido diversos reconocimientos internacionales, por ejemplo, de la UNESCO, el Gran Premio de Honor ArteBA 99 y una Mención Especial en 1988 de la Fundación Konex.

Biquard señala que en 2017 se entregaron 400 Becas para la Creación, 250 Becas para la Formación, 5 Becas Fulbright; se realizaron nueve concursos nacionales con más de 120 premios y menciones otorgadas; y se dieron 48 préstamos y 165 subsidios. Y subraya: “El FNA ha cambiado vidas porque ha dado oportunidades. Vamos a seguir por este camino porque creemos en nuestros artistas. Creemos en los que crean”, concluye.